Qué hacer con los berrinches.

A partir de que el niño empieza a gatear, y es considerado un explorador, suelen aparecer los berrinches. Es una conducta muy frecuente y a los papás generalmente les genera mucha angustia.

Por un lado María Montessori ve el origen de los berrinches en la incapacidad de los padres de comprender los intereses y los tiempos de los niños de esa edad, como adultos solemos entorpecer o cortar la investigación y la exploración del niño, quién se desespera y entra en berrinche.

El niño puede estar muy interesado en alguna actividad, pero el adulto llega y sin avisar ni pedir permiso, lo carga y se lo lleva, lo que genera frustación en el bebé. Una alternativa que da María Montessori es observar, respetar y dar tiempo; por ejemplo si el bebé esta muy interesado en algo, y sabemos que pronto nos tenemos que ir, en lugar de cargarlo y llevárnoslo cuando llegue la hora, podemos concederle un tiempo y avisarle: “pronto nos tenemos que ir, cuando suene la alarma vamos a tener que recoger y decirle adios a los cubos”, es posible que el bebé igual se enoje, pero estamos siendo más respetuosos y con el tiempo va a ir entendiendo la frase y anticipándose a lo que va a ocurrir.

Otra autora sobre la infancia es Penelope Leach. Ella atribuye los berrinches a que el niño en esta edad quiere hacer mucho más de lo que puede y esto le genera frustración. El bebé quisiera trepar, hablar, hacer lo que hacen los adultos, pero no puede y va acumulando frustración, de modo que llega un momento en el que explota.

Una regla general: si los berrinches funcionan; se van a ir haciendo cada vez más frecuentes.

¿Qué hacer?

Cuando un niño explota en un berrinche ha perdido el control de sí mismo y no reconoce lo que pasa, lo domina la explosión y pierde el punto de referencia. Es inútil regañarlo, pegarle o gritarle; ya que esto no va a disminuir su ansiedad, por el contrario lo más probable es que incremente. Lo que se recomienda es contenerlo, como diciendo, si tu no puedes controlarte, te ayudo en ese momento, hay niños que no toleran sentirse contenidos físicamente y se desesperan más, en estos casos haya que quitar las cosas de su alrededor con las que puedan hacerse daño, y dejar que pase la crisis, sin hacer contacto visual, solo esperando a que ceda, estando a su lado.

Hay ocasiones en las que lo más fácil en ese momento es darles lo que quieren, sobre todo cuando se emberrinchan en lugares públicos, pero si lo hacemos estamos cayendo en su juego, y como ve que el berrinche funciona a la próxima lo va a repetir. Cuando ocurre algo así podemos retirarnos hasta que se calme y entienda que no es una forma de conseguir lo que quiere. Implica sacrificio, pero es una inversión.

Una vez que haya pasado el berrinche, es recomendable platicarlo con él, “¿estabas muy enojado verdad?” Cargarlos después de un berrinche y platicar, no significa que les haya funcionado, es un reconocimiento de lo desconcertados que estuvieron y un apoyo para reforzar su serenidad.

MEDICINA PREVENTIVA PARA LOS BERRINCHES

*Reconocimiento de sentimientos. Salidas para el enojo.

*Apapachos.

*Considerar el temperamento del niño.

 

FUENTE: SERRANO, Ana, Ayudando a crecer, Vol. I, Producciones Educación Aplicada.

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