Crean escuela de parteras, en Guerrero.

Con la finalidad de disminuir la incidencia de las muertes maternas en las zonas indígenas de La Montaña, el Congreso local aprobó la creación por decreto la creación de una escuela de parteras profesionales, como organismo público descentralizado. Esto debido a que en lo que va del año 2012 ya son 35 muertes maternas registradas.

El diputado local del PRD, Enrique Herrera Gálvez, afirmó que es necesaria la especialización de personas, quienes asisten a las mujeres en el momento de parto, especialmente en aquellas localidades donde se carece de servicio especializado en materia de salud, para la atención de los casos.

De acuerdo con datos oficiales, dijo, en lo que va de este 2012 se han registrado por lo menos 35 muertes maternas en poblaciones indígenas de la región de La Montaña, por falta de asistencia en el momento del parto y de un seguimiento puntual de los cuidados a seguir.

El centro educativo comenzará sus operaciones a partir de septiembre próximo en el municipio de Tlapa de Comonfort, en La Montaña, con la participación 30 alumnos por principio, quienes atenderán las localidades indígenas.

Herrera Gálvez informó que la alta incidencia de las muertes maternas motivó a tomar acciones específica para contrarrestar el mal y una de ellas es preparar a las personas quienes las indígenas prefieren ser atendidas, como es el caso de las parteras.

Con la baja cobertura y calidad de los servicios de salud, así como con los factores socioeconómicos y culturales del Estado son las principales causas de muerte materna, provocadas por la preclamsia-eclamsia, hemorragia obstétrica, sepsís puerperal y complicaciones del aborto.

Los males en conjunto representan el porcentaje más alto en las defunciones maternas en la zona indígena; y para atender la problemática se necesitan entablar acciones y estrategias que tengan como eje la administración funcional transversal.

De acuerdo a datos, informó ha sido el municipio de Acatepec, en la región de La Montaña el que han sumado en el último año por lo menos cinco muertes maternas, donde en los próximos días, se tomarán más acciones, para contrarrestar el mal.

 

FUENTE: http://noticierostelevisa.esmas.com

Tener leche para darle de comer a tu bebé, es muy fácil

Aquí te presentamos una lista de 10 cosas que puedes hacer, para que tengas leche de buena calidad desde el inicio de la lactancia materna. Es muy sencillo. Siguiendo estos pasos podemos eliminar muchos mitos de nuestra mente que en algún momento alguien cercano a nosotros los comenta y nos empieza a generar conflicto.

  1. Dale a tu bebé de mamar cada que lo solicite. Esto lo conocemos como libre demanda, entre más veces le des de mamar a tu bebé más leche producirás y eso te tranquilizará. Trata en la medida de lo posible de no darle formula, pues cada toma de formula disminuye tu producción de leche.
  2. No des otra cosa de comer a tu bebe que no sea seno materno. Si desde pequeño empiezas a incluir biberones con otros líquidos, esto reducirá tu producción de leche. El bebé sólo necesita del seno materno, sobre todo los primeros 6 meses.
  3. Siempre trata de ofrecer seno materno a tu bebé desde los primeros signos de hambre que muestre, para evitar que él lo rechace y ya no lo quiera, de esa manera eliminas el stress que ocasiona oír su llanto.
  4. Evita, en la medida de lo posible, los chupones y los biberones para lograr una lactancia prolongada.
  5. Practicar el colecho y descansar mientras tu bebé se alimenta, es algo muy bueno para ambos, pues tus sentidos estarán al 100% para detectar cualquier necesidad que tenga tu bebé.
  6. Recuerda tener en la posición correcta al bebé al momento de amamantar, esto evitará problemas clásicos como mastitis y grietas en los pezones.
  7. Siempre observa a tu bebé, no te dejes llevar por lo que dicen la mayoría de la gente y los doctores sobre que el bebé debe succionar 15 minutos de cada seno. La mejor señal para saber que tu bebé ya esta satisfecho es observar sus manos, pues cuando éstas sueltan el seno y se encuentran relajadas es porque ya se llenó.
  8. Está con tu bebé el mayor tiempo posible y de preferencia siempre pegado a ti, ya sea con un rebozo de lactancia o con lo que a ti te acomode. Él sentirá tu calor, le darás seguridad y sabrá que en cuanto él te necesite estarás ahí. Sal con él a todos lados, esa tranquilidad elimina el crecimiento del nivel de adrenalina en la sangre, lo cual permite que la producción de leche continúe de manera normal.
  9. Muy importante, si necesitas ayuda en cualquier momento pídela. En CEPERI estamos para ayudarte y tenemos a personas calificadas que te pueden apoyar. Recuerda que estar informada te ayudará a tener una lactancia prolongada si ese es tu deseo.
  10. Algo muy importante es que tú veas que está deglutiendo la leche, pues si tu bebé lo hace es señal de que está comiendo y aunque sea mucho o poco él lo hará en la medida de sus necesidades.

Una experiencia personal. Monique, una líder de la Liga de la leche internacional, me dijo “tu confía en tu bebé pues sólo él sabe lo que necesita y cuánto”. Esta frase me generó una paz interior que la sigo aplicando, aun cuando mi bebé ya tiene un año dos meses y lo sigo amamantando.

Les deseamos que con estos sencillos pasos que compartimos puedan tener una lactancia materna exitosa y prolongada.

Qué hacer para tener éxito en una buena lactancia materna

Desde hace ya varios años, la Organización Mundial de la Salud, nos ha marcado que para tener éxito en una lactancia materna prolongada podemos seguir los siguientes 10 pasos, los cuales son sencillos y fácil de aprender. Aquí se los damos a conocer, esperando los puedan llevar a cabo.

  1. La OMS recomienda vivamente la lactancia exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida. Después debe complementarse con otros alimentos hasta los dos años. Además:
    1. debe comenzar en la primera hora de vida;
    2. debe hacerse “a demanda”, es decir, con la frecuencia que quiera el niño, tanto de día como de noche;
    3. deben evitarse biberones y chupones.
  2. La leche materna es ideal para los recién nacidos y lactantes, pues les aporta todos los nutrientes que necesitan para un desarrollo sano. Además es inocua y contiene anticuerpos que ayudan a proteger al lactante de enfermedades frecuentes como la diarrea y la neumonía, que son las dos causas principales de mortalidad infantil en todo el mundo. La leche materna es fácil de conseguir y asequible, lo cual ayuda a garantizar que el lactante tenga suficiente alimento.
  3. La lactancia materna también beneficia a la madre. La lactancia exclusivamente materna constituye un método natural (aunque no totalmente seguro) de control de la natalidad (protección del 98% durante los primeros 6 meses siguientes al parto). Además, reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario en fases posteriores de la vida, ayuda a las mujeres a recuperar más rápidamente su peso anterior al embarazo y reduce la tasa de obesidad.
  4. Además de los beneficios inmediatos para el niño, la lactancia materna contribuye a mantener una buena salud durante toda la vida. Los adultos que de pequeños tuvieron lactancia materna suelen tener una tensión arterial más baja, menos colesterol y menores tasas de sobrepeso, obesidad y diabetes de tipo 2. También hay datos que indican que las personas que tuvieron lactancia materna obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia.
  5. La leche artificial no contiene los anticuerpos presentes en la leche materna, y cuando no se prepara adecuadamente conlleva riesgos relacionados con el uso de agua insalubre y material no estéril o con la posible presencia de bacterias en la leche en polvo. Una dilución excesiva con el fin de ahorrar puede acabar produciendo malnutrición. Por otro lado, las tomas frecuentes mantienen la producción de leche materna. Al reducir el número de tomas por la inclusión de leche artificial también se reduce la producción, por lo cual un intento de volver a la leche materna se vuelve más difícil.
  6. Las mujeres infectadas por el VIH pueden transmitir la infección a sus hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia materna. El tratamiento antirretrovírico de la madre infectada o del lactante expuesto al VIH reduce el riesgo de transmisión del virus durante la lactancia materna. Juntos, el tratamiento antirretrovírico y la lactancia materna pueden mejorar significativamente la probabilidad de supervivencia del lactante sin que se vea infectado por el VIH. La OMS recomienda que las mujeres lactantes infectadas por el VIH reciban antirretrovíricos y sigan las orientaciones de la OMS con respecto a la lactancia materna y a la alimentación complementaria.
  7. La Asamblea de la Salud aprobó en 1981 un código internacional que ayuda a regular la comercialización de sucedáneos de la leche materna, pero hasta ahora su adopción por los países ha sido escasa. En el código se estipula que:
    1. las etiquetas y demás información sobre todas las leches artificiales dejen claros los beneficios de la lactancia materna y los riesgos para la salud que conllevan los sucedáneos;
    2. no haya actividades de promoción de los sucedáneos de la leche materna;
    3. no se ofrezcan muestras gratuitas de los sucedáneos a las embarazadas, a las madres ni a las familias, y
    4. no se distribuyan los sucedáneos de forma gratuita o subsidiada entre los trabajadores sanitarios ni en los centros sanitarios.
  8. La lactancia materna requiere aprendizaje y muchas mujeres tienen dificultades al principio. Son frecuentes el dolor en el pezón y el temor a que la leche no sea suficiente para mantener al niño. Para fomentarla, hay centros sanitarios que prestan apoyo a la lactancia materna poniendo asesores calificados a disposición de las madres. Gracias a una iniciativa de la OMS y el UNICEF, en la actualidad hay en 152 países más de 20 000 centros “amigos de los niños” que prestan ese apoyo y contribuyen a mejorar la atención a las madres y a los recién nacidos.
  9. Muchas mujeres que vuelven al trabajo tienen que suspender la lactancia exclusivamente materna por falta de tiempo o de instalaciones adecuadas para amamantar o extraerse y recoger la leche en el trabajo. Las madres necesitan tener en su trabajo o cerca de él un lugar seguro, limpio y privado para que puedan seguir amamantando a sus hijos. Algunas condiciones de trabajo pueden facilitar la lactancia materna, como la baja por maternidad remunerada, el trabajo a tiempo parcial, las guarderías en el lugar de trabajo, las instalaciones donde amamantar o extraerse y recoger la leche, y las pausas para amamantar.
  10. Para cubrir las necesidades crecientes de los niños, a partir de los seis meses se deben introducir nuevos alimentos sin interrumpir la lactancia materna. Los alimentos para los niños pequeños pueden ser preparados especialmente para ellos o basarse en la alimentación familiar con algunas modificaciones. La OMS destaca que:
    1. la lactancia materna no debe reducirse al comenzar a introducir alimentos complementarios;
    2. los alimentos complementarios deben administrarse con cuchara o taza, y no con biberón;
    3. los alimentos deben ser inocuos y estar disponibles a nivel local, y
    4. es necesario bastante tiempo para que los niños pequeños aprendan a comer alimentos sólidos.

 

FUENTE: http://www.who.int/features/factfiles/breastfeeding/es/index.html

Alimentación para una mamá lactante saludable (parte 2)

Incluye una variedad de alimentos saludables en tu dieta 

La variedad y el equilibrio son factores claves para una dieta saludable. Una dieta equilibrada (una mezcla de carbohidratos, proteínas y grasas en las comidas) te hará sentirte satisfecha por más tiempo y te proveerá de los nutrientes necesarios que tu cuerpo necesita. Por ejemplo, los granos y cereales integrales y las frutas y los vegetales frescos no sólo son más nutritivos que los alimentos procesados, sino que también son importantes fuentes de energía.

Come pescado, pero ten cuidado con ciertos tipos 

Es importante consumir una variedad de fuentes de proteína cuando estás amamantando, incluyendo el pescado. La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda el consumo de pescado para una dieta saludable.

Algunos pescados (particularmente los pescados de aguas frías) además contienen ácidos grasos de la vitamina Omega-3, llamados DHA (ácido decosahexaenoico) y EPA (ácido eicosapentaenoico), los cuales son importantes para el desarrollo del cerebro, ojos y sistema nervioso de tu bebé durante su primer año de vida (tu nene obtendrá esos ácidos grasos de la vitamina Omega-3 a través de tu leche).

Los ácidos DHA no sólo beneficiarán a tu bebé, sino también a ti. Un estudio encontró que las mamás que tenían menos niveles de DHA en su leche materna y que consumían menos mariscos, eran más propensas a tener depresión posparto. Procura comer no más de 12 onzas (5,5 kilos) de la mayoría de los pescados y mariscos por semana, incluyendo salmón, tilapia, ostiones, trucha, y jaiba.

Pero ten presente que existen otros tipos de pescados que contienen contaminantes que pueden dañar a las mujeres embarazadas, a las madres lactantes y a sus pequeños.

La Agencia de Protección Medioambiental de los Estados Unidos y el Departamento Estadounidense de Agricultura, recomiendan no comer cuatro tipos específicos de pescado que contienen altos niveles de mercurio: tiburón, pez espada, caballa, y matejuelo (también llamado blanquillo). El atún enlatado blanco (o albacora) normalmente suele tener niveles de contaminantes más altos que otros tipos de atún enlatado. Las nuevas pautas aconsejan no comer más de 170 gramos (6 onzas) de atún blanco por semana.

Abstente de tomar alcohol o, por lo menos, tómalo con precaución 

Es aconsejable no tomar alcohol durante la lactancia porque éste penetra en la leche materna y puede dañar o irritar al bebé. Entre otros riesgos, el tomar una sola bebida alcohólica puede inhibir la capacidad de tu cuerpo para producir leche.

Algunos estudios muestran que los bebés toman menos leche en las siguientes cuatro horas, después de que la mamá se toma una bebida alcohólica. Y además es posible que los bebés se sientan un poco mareados y se duerman más rápido o bien, duerman por menos tiempo. También recuerda que si tomas mucho no podrás cuidar adecuadamente de tu bebé.

Bebe mucha agua y limita la cafeína 

Cuando amamantas, tu cuerpo necesita alrededor de 16 tazas de líquidos (esto incluye el líquido que se encuentra en tus comidas, como por ejemplo en los caldos, sopas, así como en las frutas o vegetales). No es necesario que lleves un récord estricto de la cantidad de líquidos que consumes al día. Una regla general, suele ser beber siempre que tengas sed. Si tu orina es de color claro, es una buena señal de que estás bien hidratada.

Y hablando de líquidos, está bien que te tomes una taza de café por las mañanas mientras le das pecho a tu nene, pero procura hacerlo con moderación. Una pequeña cantidad de cafeína terminará en tu leche y es posible que se acumule en el sistema de tu bebé, ya que no la puede digerir muy bien ni evacuarla.

La mayoría de los expertos recomiendan a las mamás lactantes que limiten su consumo de cafeína (incluyendo café, refrescos, tés, bebidas energéticas, chocolate y helado de café) a no más de 300 mg por día (o alrededor de dos tazas de café de 8 onzas o 250 ml).

Vigila los sabores de lo que comes o bebes 

La mayoría de las mamás que dan pecho pueden comer una gran variedad de alimentos (incluyendo aquellos que son picantes), sin ninguna queja por parte del bebé. De hecho, algunos expertos recomiendan que es bueno que los bebés prueben diferentes sabores a través de la leche materna.

Al disfrutar de tus platillos favoritos mientras amamantas, le estás dando a tu bebé “una probadita” de lo que comes. Eso podría ser benéfico, ya que es probable que pruebe más tipos de comida una vez que empiece a comer alimentos sólidos.

Una advertencia: algunos de los alimentos más problemáticos que pueden causar cólico son el brócoli, la col, las coles de Bruselas y la leche de vaca.

Aunque no es algo muy común, también puede ser que tu niño sea alérgico a algo que hayas comido. Si éste es tu caso, quizás se refleje por medio de una reacción en su piel (erupciones o urticaria), en su respiración (jadeante o congestionada) o en sus heces (verdes o viscosas).

Continúa tomando tus vitaminas 

Muchos profesionales de la salud recomiendan continuar durante la lactancia con los suplementos prenatales, por lo menos por los primeros meses. Después de eso, puedes tomar un suplemento regular de vitaminas y minerales o bien, continuar con tus vitaminas prenatales. Todo depende de tus necesidades específicas. Lo puedes consultar con tu médico durante tu visita posparto.

Además de tomar tus vitaminas prenatales o tu multivitamínico, considera los siguientes suplementos:
Calcio: Las vitaminas prenatales y multivitamínicos contienen pequeñas cantidades de calcio. Sin embargo, necesitarás tomar un suplemento de calcio si no estás consumiendo por lo menos tres porciones de alimentos ricos en calcio (como leche y otros productos lácteos, pescado en lata, o alimentos que estén fortificados con calcio como cereales, jugos, panes, soya y bebidas hechas a base de arroz).

La dosis recomendada para las mujeres antes, durante y después del embarazo es de 1,000 miligramos al día (equivalentes a alrededor de cuatro porciones de 200 gramos de leche o yogurt). Es importante que no consumas (de todas las fuentes) más de 2,500 miligramos al día, ya que eso podría tener algunas consecuencias tales como la formación de cálculos (piedras en los riñones), hipercalcemia, así como insuficiencia renal. Además de que puede intervenir con la capacidad de tu cuerpo para absorber hierro, magnesio, zinc y fósforo.

Vitamina D: Esta vitamina es importante para el crecimiento de los huesos y para la salud en general. Ayuda a tu cuerpo a absorber mejor el calcio y algunas investigaciones demuestran que reduce el riesgo de sufrir varios padecimientos como cáncer, diabetes, osteoporosis, presión arterial alta, así como varias enfermedades autoinmunes.

La exposición al sol le ayuda a tu cuerpo a producir vitamina D, pero muchas mujeres no reciben suficiente sol (especialmente en el invierno y con el uso de protector solar) para elaborar cantidades suficientes. Los expertos consideran que la pequeña cantidad que se obtiene a través de los alimentos puede ser insuficiente. La mejor manera de saber si estás recibiendo suficiente vitamina D es a través de una prueba de sangre.

La Academia Estadounidense de Ciencias recomienda que las mujeres que dan pecho consuman 200 Unidades Internacionales (5 microgramos) de vitamina D diariamente. Además ese organismo también considera que 400 Unidades Internacionales (UI), la cantidad que contienen varios suplementos vitamínicos, no es excesiva. De hecho, muchos expertos creen que las dosis arriba mencionadas son bajas y es por eso que la Academia Estadounidense de Ciencias está actualmente revisando sus recomendaciones sobre la vitamina D.

De acuerdo a Bruce Hollis, profesor de pediatría en la Universidad de Medicina del Sur de Carolina, y quien se especializa en el tema, las mujeres que amamantan deberían de tomar un suplemento de 6,000 UI de vitamina D.

Ten en cuenta que la leche materna no suministra la cantidad adecuada de vitamina D, por lo que los especialistas recomiendan que los bebés que son amamantados (ya sea de forma exclusiva con leche materna o los que toman menos de 17 onzas de fórmula al día) reciban también un suplemento de 200 UI (5 microgramos) de vitamina D diariamente. Recuerda que antes de empezar a darle cualquier suplemento a tu bebé, es muy importante que lo consultes con el pediatra.

La vitamina D es importante para el desarrollo óseo y la prevención del raquitismo en los niños. Los expertos afirman que el obtener suficiente vitamina D en la infancia, también puede ayudar a prevenir el desarrollo de ciertas condiciones en el futuro, como la osteoartritis.

DHA: La cantidad de ácidos grasos de la vitamina Omega-3, llamados DHA (ácido decosahexaenoico) que contenga tu leche materna, dependerá de la dieta que sigas, particularmente de tu consumo de pescados y mariscos. Si no consumes con regularidad unas cuantas porciones de pescado de aguas frías semanalmente u otros alimentos que contengan DHA (especialmente huevos que contengan DHA o productos fortificados con esa vitamina), es recomendable que consideres tomar un suplemento.

Los expertos recomiendan ingerir 200 mg de DHA diariamente durante el embarazo y la lactancia.

FUENTE: http://www.babycenter.com.mx

Alimentación para una mamá lactante saludable (parte 1)

Muchas mujeres se preguntan si deben seguir una dieta especial mientras amamantan a sus bebés. Probablemente no necesites hacer cambios importantes en lo que comes o bebes durante este periodo, pero es importante que tengas en cuenta lo siguiente:

Una alimentación equilibrada es importante para tu salud 

Una de las maravillas de la leche materna es que puede cubrir las necesidades alimenticias del bebé aunque tú no estés alimentándote bien. Sin embargo, si sigues una dieta muy baja en calorías o que haga demasiado énfasis en un sólo grupo de alimentos y excluya a otros, puedes afectar no sólo la cantidad de leche que produces sino también su calidad.

El que tu bebé no se vea afectado por tus deficiencias alimentarias no quiere decir que  no sufras. Cuando no obtienes, a través de tu dieta, las vitaminas y los nutrientes suficientes, tu cuerpo los obtendrá de tus reservas, las cuales con el tiempo se pueden agotar. Además, necesitas mantener una dieta saludable ya que necesitarás energía para cumplir con las exigencias diarias que supone cuidar a tu hijo.

Muchas mamás que amamantan sienten mucha hambre. Y eso es normal, ya que tu cuerpo está trabajando laboriosamente para producir leche para tu bebé. Es recomendable que comas en menor cantidad pero con más frecuencia y que tengas a la mano aperitivos saludables. Esto te ayudará a mantener tus niveles de energía y a calmar los ataques de hambre que te puedan dar.

Esfuérzate en comer granos y cereales integrales, frutas y vegetales frescos, y alimentos que suministren suficientes dosis de proteínas, calcio y hierro. Puedes permitirte un antojito dulce de vez en cuando, pero no a cada rato.

No cuentes las calorías 

Cabe la pena señalar que cada caso es diferente. Pero por regla general, la mayoría de mujeres que dan pecho necesitan de 200 a 500 calorías más que las mamás que no lo hacen. Esto quiere decir que deben consumir un mínimo de 2,000 a 2,700 calorías cada día.

Y no te preocupes por contar las calorías que consumes, es mejor que te bases en el hambre que tienes para decidir cuánto vas a comer. La cantidad exacta de calorías que necesitas dependerá de ciertos factores tales como tu peso actual, tu grado de actividad y la frecuencia con que amamantas a tu pequeñito.

Puedes perder peso, pero con cuidado 

Mientras que unas mamás pierden mucho de peso mientras amamantan, otras no pierden casi nada. Todo depende de tu cuerpo, tu alimentación, tu grado de actividad así como de tu metabolismo.

Lo mejor es adelgazar poco a poco. Calcula que es muy probable que necesites entre 10 meses a un año para volver al peso que tenías antes de quedar embarazada. Y no es nada recomendable tratar de adelgazar antes de que tu bebé cumpla dos meses de edad. Recuerda que si reduces tu alimentación en esas primeras semanas puedes afectar tu producción de leche.

FUENTE: http://www.babycenter.com.mx

La posición correcta del bebé cuando mama

En la foto que presentamos a continuación, podemos ver claramente como es que el bebé debe agarrar el pezón.

Muchas veces la lactancia no se logra debido a que el bebé no se prende bien del pezón y las mamás pueden sufrir grietas, dolor en el área del pezón e inclusive mastitis.

Esperamos que esto les sirva de utilidad para todas aquellas mamás que empezarán la lactancia. Revisen bien la posición de la boca del bebé y eso les ayudará mucho para poder lactar.

No sólo las que están embarazadas pueden amamantar.

Una abuela se encarga de amamantar a su nieto tras la muerte de su hija

Edgar Silva
Adaptación: Teletica.com
01 de Agosto de 2012

Una abuela de San Carlos demostró su amor por los niños al asumir la alimentación de su nieto, tras la muerte de la madre del bebé.

Heidi Salas con sus nietos Caleb y Cay,  de 6 años y un año respectivamente, Salas es una abuela extraordinaria porque al menor de sus nietos, Cay, fue ella quien le dio de mamar durante 7 meses y lo hizo, cuando ella tenía 46 años de edad.

Cay fue el segundo hijo de Fiorella Monge, la segunda hija de doña Heidi, en junio del 2011, Fiorella ya había llegado al sétimo mes de embarazo de cay.  Embarazo normal y tranquilo hasta el 5 de junio de ese año, ese día, Fiorella solo dijo: tengo dolor de cabeza, minutos después, ya tenía síntomas de muerte cerebral, y por eso los médicos del hospital de San Carlos decidieron sacar a Cay del vientre cuando apenas pesaba 2 kilos.

Tres días después, ya en el hospital México, Fiorella fue desconectada de las máquinas que asistían su vida.

Doña Heidi argumenta que lo primero que hizo fue encomendarle a Dios a su hija, además agrega que ella le dijo que se comprometía a luchar por sus hijos y a sacarlos adelante, en especial a Cay, quien califica como el motor de su vida.

En el hospital San Carlos, Cay sobrevivía por el alimento en sonda, y no sabía succionar. El doctor Martínez y la enfermera Martina le hicieron una propuesta inesperada, pero fácil de tomar: amamantar a Cay con su pecho, no lo dudo y al tener al bebé en sus brazos, lo tomó con mucha felicidad.

A partir de entonces, Heidi se puso a Cay en el pecho cada vez que iba a comer, utilizó una sonda para alimentarlo, y simultáneamente estimulaba el pecho. No pasó mucho tiempo sin que comenzara a sentir los cambios en las mamas: calambres, calientes, duras. Fue hasta el día 10 comenta la abuela que comenzó a salir la leche, un momento increíble que no lo esperó nunca y que no lo podía creer.

La abuela, volvió a vivir lo que ya había pasado con sus tres hijas: dedicación completa al bebé, y noches de dormir entrecortado. Pero Cay comenzó a crecer y a sumar peso, incluso más de lo esperado hasta convertirlo en el niño grande y saludable que es hoy.

Fiorella dijo que se iba llamar Cay, porque ese nombre era significado de fortaleza.

 

 

FUENTE: http://www.teletica.com.

Semana Mundial de Lactancia Materna 2012 (1-7 Agosto)

La lactancia materna es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y la supervivencia de los niños. Combinada con la alimentación complementaria, la lactancia materna óptima previene la malnutrición y puede salvar la vida a cerca de un millón de niños.

Los menores de seis meses alimentados exclusivamente con leche materna no llegan al 40%. Un apoyo adecuado a las madres y a las familias para que inicien y mantengan la lactancia materna podría salvar la vida de muchos pequeños.

La OMS fomenta activamente la lactancia materna como la mejor fuente de nutrientes para los lactantes y niños pequeños.

Este año, el lema es “Comprendiendo el pasado – Planificando el futuro”

En base a este lema se nos marcan los objetivos o tareas que podemos llevar a cabo para que aumente el porcentaje a nivel mundial de más niños alimentados con leche materna.

Estos objetivos son:

1) Revisar qué ha pasado con la alimentación del lactante y niño pequeño durante estos 20 años.

2) Celebrar los éxitos alcanzados en los niveles nacionales, regionales y globales; compartir el trabajo y casos nacionales con el mundo.

3) Evaluar la ejecución de la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y Niño Pequeño (EM).

4) Reclamar acciones conjuntas para llenar los vacíos en las políticas y programas de lactancia materna y alimentación de lactante y niño pequeño.

5) Atraer la atención pública sobre el estado de las políticas y programas de lactancia materna y alimentación infantil.

FUENTE: http://www.who.int/es/ , http://www.wikipedia.com

Parteras atienden 70 por ciento de los nacimientos en comunidades indígenas

Tenejapa, Chiapas., 11 de julio.

En las comunidades indígenas las parteras atienden aproximadamente 70 por ciento de los nacimientos, y cada una de ellas en promedio asiste al año unos 50 partos. Petrona López, coordinadora de las parteras de Tenejapa, narró en entrevista que desde hace 36 años asiste nacimientos y reconoció que cuando se recibe preparación mejora el acompañamiento que brindan a las mujeres.

La Secretaría de Salud (Ssa), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Consejo Nacional de Población (Conapo) refieren que lo fundamental es la incidencia que la capacitación de las parteras tradicionales tiene en la reducción de la mortalidad materna. Por esa razón el programa Cuidando el Cuerpo de la Mujer, el Niño y de la Madre Tierra, que impulsan desde noviembre de 2009 en Chiapas, luego en Hidalgo y desde este mes en cuatro comunidades de Puebla, debe mantenerse y ampliarse en el próximo gobierno federal.

Durante el taller Parto Limpio, realizado en la cabecera municipal de Tenejapa, con motivo de la conmemoración del Día Mundial de la Población 2012, cuyo tema es acceso a la salud reproductiva, Susana Cerón, directora general del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Ssa, señaló que en las entidades con mayor población originaria las tasas de muerte materna son más elevadas que el promedio nacional, que en 2011 fue de 49.5 decesos por cada 100 mil nacidos vivos. En Chiapas refirió que se registraron el año pasado 56.4 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos. Pero en 1990 eran 89.7 y la meta para 2015 es alcanzar en la entidad 26.8, de acuerdo con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La funcionaria y María Antonieta Ugalde, directora general del programa de población y asuntos internos del Conapo, subrayaron la importancia de que el esquema interinstitucional de capacitación de parteras tradicionales, denominado Cuidando el Cuerpo de la Mujer, el Niño y de la Madre Tierra –el cual arrancó en noviembre de 2009– se fortalezca y extienda a otras entidades con presencia de población indígena.

Lucio Pérez Moxán, asesor de parteras de la Secretaria de Salud de Chiapas de la jurisdicción sanitaria número II, indicó que sólo en los Altos de Chiapas las 773 parteras registradas en la dependencia reportan la atención de 250 partos al mes y acotó que, en promedio, en los 28 municipios de esa zona las parteras asisten más de 4 mil nacimientos anualmente. En todo el estado existen 5 mil parteras.

Según cifras oficiales, en todo el estado hasta 45 por ciento de los partos son atendidos por las parteras, las cuales también dan apoyo prenatal, detectan si el embarazo puede presentar complicaciones, ya sea por el estado de salud de la madre o por las condiciones en que se encuentra el producto, y por lo tanto tienen la capacidad para remitir a las gestantes a los centros de salud más cercanos.

Ellas también están preparadas para brindar asistencia después del nacimiento a la madre y al hijo y dan recomendaciones sobre la alimentación del bebé y revisan, días después del parto, el estado de salud de la madre.

La doctora Leticia Montoya Liévano, jefa de la jurisdicción sanitaria número II de Chiapas, comentó que ser partera es una actividad generacional: las hijas de quienes se dedican a esta actividad que desarrollan con responsabilidad y sabiduría siguen la tradición, y comentó que algunas se inician a muy temprana edad.

Por ejemplo, Petrona narró que fue a los 16 años de edad cuando empezó a atender partos de manera empírica y agregó que su actividad es un servicio a la comunidad, por lo que no cobran.

Las parteras que están reconocidas por este programa no reciben retribución económica por la labor que efectúan, pero Montoya Liévano resaltó también que las parteras sugieren luego del nacimiento el uso de métodos de planificación familiar y dijo que los conocimientos que adquieren al capacitarse no van en contra de los ancestrales, sólo los complementan.

 

FUENTE: http://www.jornada.unam.mx/2012/07/12/sociedad/043n1soc

Enviada: Carolina Gómez Mena, Periódico La Jornada, Jueves 12 de julio de 2012, p. 43